Infiltración en telecomunicaciones y robo de datos
Un ciberataque masivo atribuido al grupo chino conocido como Salt Typhoon habría permitido el robo de datos de prácticamente todos los estadounidenses, de acuerdo con funcionarios de seguridad y expertos en ciberseguridad. La ofensiva, descrita como la más ambiciosa de Beijing hasta la fecha, se desarrolló durante varios años y afectó a más de 80 países.
Los investigadores señalaron que los atacantes lograron infiltrarse en empresas de telecomunicaciones, hotelería, transporte y otros sectores estratégicos. Esto les permitió interceptar llamadas, acceder a mensajes de texto y obtener información personal y corporativa sensible. Autoridades estadounidenses y británicas advirtieron que los datos robados podrían facilitar a los servicios de inteligencia chinos el rastreo de políticos, espías y activistas en todo el mundo.
Reacción internacional y advertencias
El hallazgo fue dado a conocer en un comunicado conjunto firmado por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Finlandia, Alemania, Italia, Japón y España. Los gobiernos calificaron el ataque como “indiscriminado” y “desenfrenado”, y lo vincularon con al menos tres empresas tecnológicas chinas que habrían trabajado para agencias de inteligencia militar y civil.
Cynthia Kaiser, exfuncionaria de la división cibernética del FBI, indicó que el alcance del ataque fue tan amplio que resulta difícil pensar que algún ciudadano estadounidense quedara fuera. Por su parte, expertos de la CIA y del Royal United Services Institute coincidieron en que Salt Typhoon marca una nueva etapa en las capacidades digitales de China, al pasar de operaciones de robo de secretos comerciales a campañas globales de espionaje con alta sofisticación técnica.
Implicaciones para la seguridad global
Entre los objetivos del ataque figuraban teléfonos utilizados por políticos de alto perfil, incluidos el expresidente Donald Trump y el vicepresidente JD Vance durante su campaña electoral. También resultaron afectadas compañías estadounidenses del sector tecnológico, de telecomunicaciones y de servicios.
El senador Mark Warner, miembro del Comité de Inteligencia del Senado, confirmó que los atacantes lograron interceptar comunicaciones no cifradas. Esta capacidad, de acuerdo con los especialistas, ofrece a China una ventaja estratégica para rastrear movimientos y redes de sus adversarios.
Aunque no está claro si la información recopilada buscaba objetivos inmediatos o se almacenará para futuros usos, los investigadores aseguran que el incidente refleja una estrategia de largo plazo para dominar el espacio digital. El caso Salt Typhoon, subrayan, demuestra que las capacidades cibernéticas chinas rivalizan con las de Estados Unidos y sus aliados.